Ficus Pumila

El ficus pumila es una especie de planta trepadora, muy común en la decoración exterior de muros, paredes y jardines verticales. Sus hojas son sencillas, pequeñas y de color verde oscuro. Las flores del ficus pumila son casi imperceptibles, pequeñitas y blanquizas. Esta especie de ficus esta especialmente recomendada para la decoración de muros y paredes con con frecuencia son conocidas como paredes vegetales, cubriendo todo el espacio sobre las mismas.

ficus pumila plantar

Nombre común:Ficus trepadora
Nombre científico:Ficus pumila
Familia:Moraceae
Origen:China, Japón y Vietnam
Ubicación:Exterior
Luz:Mucha luz
Riego:Abundante (mantener tierra húmeda)
Temperatura:Entre 16 y 21 ºC

Cuando las ramas de la planta todavía son jóvenes, necesitan un soporte para desarrollarse, poseyendo raíces adventicias, en otras palabras raíces que no se originan en el embrión de la planta sino en cualquier otro lugar. Las ramas más viejas se transforman en leñosas con el tiempo.

Con eso es importante tener en cuenta que el crecimiento del ficus pumila suele ser rápido por eso requieren ser controladas mediante podas por los siguientes motivos: “se sueltan de las paredes y forman un gran volumen vertical.” Con las podas, las ramas se mantienen jóvenes generando siempre un nuevo ciclo de crecimiento.

El ficus pumila aprecia mucho la luz del sol, pero también puede ser cultivada en muros a media sombra. En lo que se refiere a la plantación de la especie, suele necesitar un hoyo de al menos 30 cm de profundidad y de ancho para que la planta tenga una buena base inicial.

Si el objetivo es que el ficus pumila forme una pared vegetal en el jardín, es importante plantar las mudas con un espaciamiento de 15 cm en línea, bien junto al muro de modo que la planta encuentre un soporte cuando inicie su crecimiento.

Se recomienda añadir al hoyo abono animal curtido, (unos 200 gramos por hoyo) y compuesto orgánico para agilizar el crecimiento del ficus pumila. Al inicio es importante mantener la tierra húmeda, por lo que se recomienda regar al menos 3 veces por semana al principio.

Una de las ventaja de optar por el ficus pumila es que, una vez haya agarrado, este no requiere muchos cuidados posteriores, a parte de las podas. Eso implica que no necesita fertilización frecuente para desarrollarse y que en general es bastante resistente a las plagas. Por lo que puede ser una buena opción para decorar jardines con estas trepadoras por su bajo mantenimiento.

De todos modos, en primavera, cuando se hace la poda más severa del ficus pumila, es recomendable colocar un poco de abono granulado NPK de formulación 10-10-10, en concreto unos 100 gramos por cada metro lineal, mezclado con un compuesto orgánico, para potenciar el crecimiento de los nuevos brotes.

Al igual que el ficus pumila es muy utilizado en la decoración exterior, otros tipos de ficus son muy empleados en la decoración interior gracias a su belleza. En concreto, esta muy de moda por su aspecto exótico, el ficus elastica cuyos cuidados son sencillos y su belleza es innegable.

Uso Decorativo del Ficus Pumila

Los espacios sostenibles suelen apostar por este tipo de plantas trepadoras. Tanto en el paisajismo como en la ornamentación, el ficus pumila es ideal porque recubre rápidamente los muros y paredes, contribuyendo a una menor irradiación del calor en los días más calurosos.

Además, como cubre una gran área, ayuda en la retención del polvo en suspensión, un problema bastante frecuente en las grandes ciudades. Además, las paredes vegetales son muy bonitas y originales, convirtiendo cualquier construcción poco agraciada en una maravilla.

Por ese motivo es muy común ver este tipo de plantas decorando jardines y casas enteras.

Aunque generalmente se asocia al ficus pumila con el jardín, también es posible cultivar esta trepadora en interior. En este caso, la poda adquiere un papel importante para poder controlar su tamaño. Los cuidados de esta planta en el interior son mayores al tener que estar controlando constantemente su tamaño.

Como otras plantas trepadoras, posee unas flores muy pequeñas. En muchas ocasiones sus flores son imperceptibles, por lo que su belleza es en exclusiva debido a sus hojas.

Cultivo del Ficus Pumila

La propagación del ficus pumila es un tanto compleja y se ha de tener en cuenta algunas técnicas para alcanzar con éxito este fin:

  • Cortar los tronquitos con 5 a 10 cm de largo, retirando las hojas inferiores con una tijera afilada, sin dañar las yemas, dejando al menos dos para el enraizamiento. Enterrar el tronco en arena húmeda o en cáscara de arroz carbonizada, manteniendo este sustrato húmedo hasta la emisión de las raíces, dejando la muda en la sombra y cubierta con plástico transparente. Antes de eso, siempre es bueno retirar las mudas de las ramas sueltas.
  • Cuando las hojas del ficus pumila comiencen a desarrollarse, es hora de retirar el plástico transparente.

Al contrario de lo que muchos piensan, el ficus pumila tolera bien los climas más fríos, por lo que aguantará bien en un jardín o casa donde haga un poco de frío. Otros aspecto importante que se debe tomar en cuenta con estas plantas trepadoras es que se consideran una planta tóxica. Por lo tanto, siempre que se manipule esta planta hay que hacerlo con las manos protegidas. Después de manipularla, hay que lavarse bien las manos.

Se debe de mantener la tierra húmeda sin llegar a pasarse con el agua. Demasiada agua podría pudrir las ramas, lo que acabaría con la planta muerta.

En general, el ficus pumila tarda de uno o dos años para que se fije completamente por toda la extensión del muro. En ese tiempo, la poda mensual o bimestral sirve para dirigir el desarrollo y garantizar que la planta no invada el espacio del vecino o crezca fuera del muro. Por lo tanto, es recomendable plantar varias de estas plantas por el jardín para acelerar el proceso de cubrir el muro o la pared.

Sin embargo, cuando se cultiva en interior, se debe de plantar una única planta, de lo contrario el mantenimiento podría ser engorroso por su velocidad de crecimiento.

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Otros tipos de ficus:

Carmen Rosales

Mi nombre es Carmen Rosales y soy una apasionada de la jardinería. Llevo más de 20 años trabajando como botánica y he estudiado ingienería agronoma en la UPM. Las plantas son mi vida.