Ficus ginseng

El ficus ginseng, también conocido como ficus microcarpa, ficus retusa o higuera de Bengala. No es una planta medicinal y no está relacionada con el ginseng, sino un tipo de higo. De hecho el ficus ginseng es tóxico, por eso es importante que no se confundan ambas plantas ya que son totalmente diferentes. El ficus ginseng es un tipo de árbol ornamental utilizado comúnmente en jardines urbanos, jardines privados y en la decoración interior.

Como casi todos las plantas de la familia maraceae, el ficus gingeng es una planta perenne con hojas alternas, de color verde intenso y brillante que alcanzan hasta 9 cm de longitud, pero el tamaña de la hoja dependerá de factores como el tamaño de la planta, si esta se cultiva en interior o exterior, o si se trata de un bonsai.

Originaria del continente asiático, el ficus ginseng puede alcanzar hasta los 100 cm de altura, dependiendo de los factores comentados previamente. Su tronco es de color grisáceo y liso, pudiendo alcanzar una base gruesa y una copa frondosa.

La altura que alcanza no es muy elevada si tenemos en cuenta la altura que pueden  alcanzar otros árboles de la familia maraceae que pueden medir hasta 30 metros de altura. Aunque con independencia de la altura que puedan alcanzar, casi todos los árboles de está amplia familia pueden ser cultivados a través de las técnicas del bonsái.

ficus ginseng

Cuidados del ficus ginseng

En general el ficus ginseng es una planta que requiere pocos cuidados específicos, pero eso no significa que no requiere un mínimo de cuidado. En este artículo te facilitamos toda la información necesaria sobre los cuidados del ficus ginseng, sin importar si la maceta se encuentra en el interior, en el jardín o si se trata de un bonsai.

En exterior: El ficus ginseng es muy utilizado en la jardinería por su resistencia y facilidad de cuidados. En los países más cálidos es común ver este tipo de ficus en jardines públicos porque son plantas resistentes a los cambios de temperatura suaves aunque que se recomienda evitar la luz del sol directa.

En interior: Ya sea a través de las técnicas del bonsái o en medida natural, el ficus ginseng es una planta muy común en la ornamentación de interiores ya que es se adapta bien a las diferentes condiciones de luz, requiere pocos cuidados y encaja muy bien en la decoración de cualquier hogar.

Cultivado en interior el ficus no sacará más pequeñas flores característica de los ficus. Cultivado en exterior es común que saquen su flores en entre los meses de abril y junio.

A pesar de su resistencia conviene estar atentos a estos consejos sobre los cuidados del ficus ginseng que nos ayudará a cuidar nuestras plantas.

Al pertenecer a la familia Maraceae, el ficus ginseng requiere algunos cuidados comunes a todos los ficus.

Es importante ubicar la planta en una zona alejada de corrientes de aire, por lo que es conviene evitar colocar el la maceta o bonsái cerca de una corriente de aire o de ventilación ya que las corrientes pueden provocar una caída prematura de las hojas de este pequeño árbol.

El ficus gensing es una planta que se desarrolla bien en climas cálidos con prevalecencia de una temperatura no inferior a 15 grados.

Estas plantas suelen adaptarse a interiores poco iluminados sin embrago se desarrollaran bien si están ubicadas en un espacio con mucha luz natural aunque no se recomienda exponer el ficus ginseng a la luz del sol directa.

La cantidad de luz adecuad ayudará a mantener al ficus ginseng sano y fuerte mientras que la escasez de luz dará como resultado a troncos finos, débiles, sin color y propensos a enfermedades. El diámetro del tronco de esta refleja muchas veces la salud de la planta por eso, ubicados en el interior, estas plantas deben colocarse en un sitio con la mayor cantidad de luz posible, cercana a una puerta o ventana.

Respecto al riego, es importante mantener la tierra moderadamente húmeda. Por eso en verano el riego debe ser más frecuente – 2 veces por semana – y en invierno se debe disminuir el riego.  Mantener la tierra húmeda no significa exceso de agua ya que eso puede hacer que se pudra las raíces de la planta.

Consejos del jardinero: Es recomendable pulverizar las hojas del ficus ginseng para mantener las hojas verdes y vistosas.

Si la planta se cultiva en el jardín, para evitar la luz del sol directa se puede plantar en una zona sombreada.

Cómo realizar la poda del ficus ginseng

cuidados y poda del ficus ginseng

La poda del ficus se debe realizar entre finales de la primavera a mediados del verano. Aunque, en ocasiones se ha de realizar una poda en invierno para evitar malos mayores como la propagación de alguna plaga.

Durante los meses estivales se efectúa la poda en función del desarrollo de la planta, teniendo en consideración el tamaño de las ramas y hojas.

En la jardinería se suele defoliar la planta  cada dos años para renovar el follaje. Durante este período no se debe abonar la planta.

Finalmente, cuando se realiza la poda en estas plantas, estas sueltan una especie de sustancia lechosa (látex), esta sustancia es un cicatrizante natural que ayuda en la recuperación de la poda por eso es importante que no se retire.

La poda para controlar el crecimiento debe hacerse en verano, mientras que en invierno solo se debe podar las ramas dañadas. Así que, si se pretende moldear el bonsai, o evitar que aumente mucho de tamaño, se debe aprovechar los meses de verano para podar aquellas ramas que hayan “deformado” el “dibujo” original del bonsai.

Cómo evitar las plagas y enfermedades

Las plagas suelen crearse en las raíces aéreas de la planta cuando estas están demasiado encharcadas por eso conviene revisar de vez en cuando las raíces y el tronco para controlar el desarrollo de plagas, de modo que si percibimos algo precozmente resultaría más fácil tratar la plaga sin que esta afecte a la planta.

También se recomienda abonar estas plantas con cierta frecuencia. Al menos un ves al mes desde el inicio de la primavera hasta la llegada del otoño ya que en las estaciones estivales necesitan mucha agua y eso terminan por  consumir rápidamente los nutrientes de la tierra, por eso se recomienda utilizar algún tipo de abono, ya sea de tipo universal u otros tipos de abono orgánico, tanto si la planta se cultiva en maceta o en jardín.

La maceta utilizada debe ser acorde al tamaño del ficus ginseng, en otras palabras, a medida que la planta vaya creciendo es necesario ir cambiando la maceta para que esta sea proporcional al tamaño de la planta. También es recomendable transplantar de vez en cuando para asegurarnos de que el sustrato donde se encuentra la planta es nutritivo.

La tierra es nutritiva cuando este compuesta por una mezcla de tierra para macetas, humus de lombriz, hojas secas en descomposición y grava porosa como tepojal. Esta mezcla es recomendable para casi todas las plantas de la familia maraceae.

Si la tierra del jardín es fértil no es necesario mejorar su condición con el compuesto pero si la tierra no es muy fértil es recomendable llenar el hoyo con el sustrato para mejorar la calidad.

En esta web ofrecemos mucha información sobre muchos tipos de ficus empleados para la técnica y cultivo del bonsái. Por sus características el ficus benjamina es otro tipo de ficus con frecuencia empleado para crear bonsais.

Cómo cuidar su bonsai ficus ginseng

Te sorprenderá gratamente descubrir que el ficus ginseng de bonsai de  no solo tiene un aspecto fantástico, sino que es extremadamente fácil de cuidar.

Las técnicas de los bonsáis es estudiada desde hace muchos años en las escuelas de jardinería, aunque hoy en día muchos aficionados a la jardinería se atreven con esta técnica.

El ficus ginseng de bonsai puede ser cultivado en interiores o al aire libre en climas más cálidos. Este tipo de bonsái puede sobrevivir sin luz solar directa, pero se desarrollará mejor si se coloca cerca de una ventana o un área que recibe mucha luz solar.

ficus ginseng poda y riego

¿Con qué frecuencia se debe regar el ficus bonsái ginseng? Esta es una pregunta frecuente que procuraremos aclarar en este apartado. Esta planta no necesita mucha atención, con regarla dos veces por semana en verano es suficiente y en invierno una vez por semana pero no en exceso.

La falta o el exceso de agua puede provocar una caída masiva de las hojas de la planta por eso se debe regar pero no en exceso, evitando que la tierra esté encharcada todo el tiempo. Es preferible dejar que la tierra se seque antes de volver a regar que regar en exceso que además de provocar la caída de las hojas puede pudrir las raíces.

En estaciones o climas secos se recomienda rociar la planta, tanto las hojas como el tronco, con agua para mantener la humedad.

Un ficus de ginseng saludable crecerá con muchas hojas, y la regla básica de la poda del bonsái de ficus ginseng es que por cada seis hojas que crecen, se deben eliminar tres hojas. Esta regla dependerá de las preferencias personales, así como del tamaño y la forma de que se quiera dar al bonsái.

Se puede podar algún nuevo tronco para mantener la forma del bonsai o bien se puede dejar que el tronco se desarrolle para ir creando nuevas formas.

Este bonsái es de crecimiento lento y solo debe ser replantado cada año y medio como media general pero que puede variar en función de la velocidad de crecimiento de la planta. El trasplante del bonsai ficus gensing siempre debe tener lugar justo después de la temporada más fría y el comienzo de la temporada de primavera.

El bonsai ficus ginseng es un regalo ocurrente y suele gustar mucho. En general todas las plantas son regalos fantásticos para sorprender a los amantes de la jardinería.

Otros tipos de ficus: