Bonsai de ficus

El género ficus es muy amplio. Cuentan con alrededor de 900 taxones, en otras palabras, plantas emparentadas que pertenecen al género ficus. Muchos tipos de ficus se utilizan en en el arte del bonsái por que son plantas de hoja perenne, muy resistentes y flexibles.

Además, algunos tipos poseen raíces aéreas que les confiere mucho carácter y por eso son muy preciados en el cultivo del bonsái.

Cuidados ficus bonsái

 

Curiosidades: El arte del bonsái consiste en cultivar determinadas tipos de árboles y plantas, controlando su tamaño a través de diferentes técnicas como la poda, alambrado, pinzado, el trasplante, entre otras.

Cuidados de un Bonsái de Ficus

Las plantas y árboles del genero ficus comparten una serie de características comunes. Algunas de ellas son su facilidad del cultivo y su alta resistencia y aguante. Por este motivo, muchos apasionados del cultivo de árboles en miniatura utilizan este género para realizar hermosos bonsáis.

Pero no hay que olvidar que a pesar de ser una planta muy resistente, también necesita una serie de cuidados para que la planta se mantenga fuerte y bonita.

También es importante recordar que el cultivo del bonsái se puede hacer con diferentes tipos de ficus, por eso también es importante tener en cuanta las necesidades concretas de cada tipo. No obstante, de modo general, en importante tener en cuenta los siguientes requisitos:

✥ Ubicación y luz : El árbol ficus convertido en bonsái es una planta que se adapta bien tanto al interior como al exterior, si las condiciones son adecuadas.

El ficus en general necesita mucha luz, por lo que los espacios con poca luz o sombra no le convienen. Es una planta que puede adaptarse a la exposición directa de la luz del sol. En interior, lo ideal para el bonsái es que se le ubique cerca de ventanas para que reciba la máxima cantidad de luz solar posible, pero evitando la luz directa.

Si la planta se cultiva en interior, y se quiere sacar el bonsái de ficus al exterior durante la época de más calor, es muy importante hacerlo de forma gradual. De esta forma acostumbraremos la planta a la radiación del sol.

✥ Temperatura: La temperatura apropiada para el cultivo del bónsai oscila entre 13 y 24 ºC. En valores inferiores, las hojas de la planta se pueden quemar, presentando un aspecto de hojas ennegrecidas. La temperatura debe mantenerse relativamente constante.

Consejos de jardinería: El aire seco y la falta de luz debilitan el bonsái ficus. Si las hojas del bonsái son amarillas y se caen con facilidad, lo más seguro es que la planta necesita ser reubicada.

Cómo podar ficus bonsái

✥ Riego: Los ficus de bonsái son fáciles de cuidar. No requieren demasiada atención y necesitan poco riego. En verano es recomendable regar 1 o 2 veces por semana, mientras que en invierno basta con un riego semanal.

Es importante evitar el exceso de riego, ya que eso puede hacer que se pudran las raíces de la planta, además de provocar que muchas hojas se pongan amarilla.

Para controlar la cantidad de riego es importante evitar el encharcamiento. Para eso basta con comprobar el estado de la tierra antes de regar. Si la tierra de la maceta esta casi seca, entonces se debe regar.

La nebulización diaria es un buen modo para mantener la humedad del bonsái, aunque esta técnica puede favorecer la aparición de hongos.

✥ Suelo y abono: El ficus de bonsái agradece un sustrato que mezcle tierra, hojas y un poco de arena gruesa para mejorar el drenaje del agua.

En verano es recomendable abonar el bonsái al menos una vez al mes. En invierno se puede abonar cada dos meses si el crecimiento se detiene. Se puede utilizar abonos de amplio espectro o bien abonos orgánicos. Es importante respetar la cantidad recomendada por el productor del producto.

✥ Poda y multiplicación: La poda se debe realizar de forma regular para mantener la forma del árbol. Además, la poda del bonsái se utiliza para reducir el tamaño de las hojas, ya que algunas especies de bonsái de ficus sacan hojas grandes que desentonan con la miniatura creada.

La multiplicación del ficus se puede hacer por esquejes, de modo que se puede aprovechar las ramas podadas de la planta para cultivar nuevas macetas de bonsái de ficus.

También es posible cultivar la planta a través de semillas de ficus, que deben ser plantadas en primavera.

✥  Trasplante: El tamaño del tiesto afecta directamente el nivel de crecimiento de la planta. La decisión de trasplantar el bonsái dependerá, del nivel de crecimiento de la planta.

En general es recomendable trasplantar cada año o dos años, dependiendo del  tipo de ficus. Los árboles más maduros basta con trasplantar  cada 3 o 5 años.

El trasplante se debe hacer a finales del invierno, inicio de la primavera, cuando la planta empieza a despertarse y a sacar nuevos brotes. Es importante cambiar la tierra y utilizar un sustrato rico en nutrientes.

✥ Plagas: El bonsái de ficus resiste bastante bien a las plagas aunque dependiendo de la ubicación donde se encuentra la maceta y especialmente en invierno, puede aparecer hongos u otras plagas como las cochinillas o ácarosuna.

Existen insecticidas especiales para combatir estas plaga que, de no eliminarse, pueden matar la planta.

Muchas especies de ficus tienen la característica de formar raíces aéreas en su entorno natural. Eso también se puede desarrollar en un bonsái dando como resultado un espectacular bonsái de ficus con raíces aéreas.

Desde Todo-Ficus, esperamos que esta breve guía te ayude con los cuidados de tu bonsái de ficus.

Bonsai ficus microcarpa

Cómo podar un bonsái de ficus

La poda es una de las técnicas más importantes en el cultivo del bonsái de ficus. En general existen dos tipos de poda:

Poda de mantenimiento: El objetivo de esta poda es mantener y mejorar la forma del árbol. A medida que la planta va creciendo, es importante ir podando de forma regular la parte superior y exteriores de la planta (nuevos brotes y ramas) para estimular el crecimiento de las ramas y ensanchamiento del tronco.

Poda de formación: Este tipo de poda se utilizar para hacer un bonsái de ficus. En este caso la poda no se utiliza para mantener la forma de la planta sino para dar forma a la planta. A menudo implica cortar grandes ramas y combinar la poda con otras técnicas como el pinzado o alambrado para conseguir un buen diseño.

Aquí os dejamos algunas pautas básicas sobre la poda de formación:

  • Antes de podar conviene estudiar bien el tronco y ramas para definir el diseño. Qué ramas se quedan y qué ramas deben ser podadas.
  • Si la planta tiene varias ramas que nacen a la misma altura del tronco, conviene mantener la más atractiva y eliminar las demás.
  • Es recomendable eliminar las ramas que crecen en vertical.
  • Es necesario preservar las ramas más gruesas en la parte inferior de la planta y eliminar las gruesas que nacen en la parte más alta de la planta.

Instrumentos de poda: Si quieres hacer un ficus de bonsái es importante contar con los instrumentos adecuados para evitar herir la planta y afectar su desenvolvimiento. Por eso es conveniente contar al menos con unas tijeras de poda y podadoras cóncavas para mejorar el proceso de cicatrización del árbol.

Tipos de Bonsáis de ficus

El arte del bonsái se puede desarrollar en diversas especies. Debidos a las características del ficus, son comúnmente utilizados en este arte. Los principales tipos de ficus empleados en esta técnica son:

✔ Bonsái de ficus Ginseng:  El ficus ginseng es muy apreciado en la técnica del bonsái gracias a su atractivo tronco en forma de bulbos irregulares y sus raíces aéreas. Además posee una gran cantidad de pequeñas y redondedas de color verde intenso, que lo convierten una especie muy atractiva y de gran valor decorativo.

El bonsái de ficus ginseng necesita estar ubicado en un entorno muy luminoso pero protegido de la luz directa del sol. Para sacar el máximo esplendor de la planta es conveniente pulverizar las hojas con agua pero evitando mojar sus raíces para evitar que las raíces se pudran o aparezcan plagas.

✔ Bonsái de ficus Retusa: Este tipo de ficus, además de ser resistente, emite muchas raíces aéreas que le confiere un atractivo auténtico a este árbol en miniatura. El bonsái de ficus retusa debe trasplantarse cada dos años, y la poda se realiza en primavera.

La mejor época para abonar este bonsái es en primavera y otoño. Es importante cultivarlo en una tierra rica en nutrientes, principalmente: nitrógeno, fósforo y potasio.

✔ Bonsái de ficus Benjamina: Esta especie es una de las más comunes en el cultivo del bonsái. Se trata de árbol tropical procedente de la India, por eso se desarrolla mejor en climas cálidos y en interiores, en temperaturas superiores a los 13 ºC.

Poseen una estructura elegante,  densa y con muchas hojas, aunque son sensible a los cambios continuos de ubicaciones. En espacios mal iluminados y poco aireados, crece muy despacio, las hojas se ven pequeñas, sin brillo y amarillentas.

✔ Bonsái de ficus Microcarpa: El ficus microcarpa es uno de los más resistentes. Es capaz de soportar temperaturas por debajo de los 0 ºC, por eso, es muy frecuente en el la técnica del bonsái, ya que se adapta estupendamente a climas templados-cálidos durante todo el año, tanto en interior como exterior.

Es importante ubicar el bonsái de ficus microcarpa lejos de las corrientes de aire, y alejado de la luz del

Otros tipos de ficus comunes en el arte del bonsái son el ficus Religiosa, Panda, Tiger Bark, Robusta, Natasha, salicifolia, entre otros.

En el cultivo del bonsái, además de las características estéticas de la planta, también es importante tener en cuenta la resistencia de la planta y cuidados concretos para asegurar la salud del árbol.

Curiosidades sobre el Bonsái de ficus

El género Ficus pertenece a la familia de las plantas Moraceae. Se estima que existe entre 800 y 2.000 especies de Ficus adaptados sobre todo a las regiones tropicales.

El Ficus se adapta con facilidad a las condiciones climáticas del interior, tolera bien la baja humedad y puede resistir bastante en espacios con poca luz natural.

Tienen hojas de diferentes tamaños y colores aunque suelen ser de entre 2 a 50 centímetros de largo. Normalmente el tronco de los ficus es de color gris y liso, aunque también existen especies con las hojas de colores y el tronco blanco.

Cultivados en exterior, la gran mayoría de especies de ficus producen un fruto con la característica forma de un higo, aunque generalmente estos frutos nos son comestibles debido a su gusto insípido o incluso desagradable. No obstante, algunos tipos de ficus, como por ejemplo el ficus carica (higuera) producen deliciosos higos, comestibles y muy utilizados en la gastronomía.

Cultivados en macetas, en interior, difícilmente producen frutos.

Carmen Rosales

Mi nombre es Carmen Rosales y soy una apasionada de la jardinería. Llevo más de 20 años trabajando como botánica y he estudiado ingienería agronoma en la UPM. Las plantas son mi vida.