El ficus rubiginosa se conoce comúnmente como higuera de Port Jackson o higuera herrumbrosa y se trata de un tipo de ficus que se puede encontrar con facilidad en parque y jardines municipales. El nombre ficus rubiginosa se debe al color óxido del envés de sus hojas, mientras que el verde de la parte superior de la hoja es oscuro y brillante.

ficus rubiginosa, cuidados y cultivo

Otra característica muy peculiar del ficus rubiginosa son sus raíces aéreas, que una vez tocan el suelo enraízan y se convierten también en troncos de la planta formando verdaderas “columnas” muy exóticas y decorativas. Las raíces aéreas, una vez tocan el suelo, engruesan rápidamente reforzando la estabilidad del árbol y además ayudan a aportar más nutrientes para acelerar el crecimiento de la planta.

Existen diversos tipos de ficus y todos ellos guardan algunas similitudes respecto a sus características generales, aunque también es cierto que la familia de Moraceae es muy extensa y por eso cada ficus requiere unos cuidados concretos de cultivo y desarrollo.

El ficus rubiginosa proviene el este de Australia pero se ha expandido por casi todo los países por su gran capacidad de adaptación a los diferentes tipos de climas. Se trata de un árbol que puede alcanzar hasta los 30 metros de altura aunque su altura no sale superar los 10 metros. Poseen una copa densa cuyas hojas con grandes y de aspecto ovaladas – elípicas. Miden entre 6 y 10 centímetros de largo y hasta 4 centímetros de ancho y es común que se crezcan en pares.

Cuidados y cultivo del ficus rubiginosa

Cuidados generales: El ficus rubiginosa se cultiva principalmente en espacios exteriores pero también puede ser cultivada en interior. En ambos casos el ficus rubiginosa necesita mucha luz natural. De preferencia que la planta reciba luz solar directa durante al menos algunas horas del día. Si el ficus rubiginosa se cultiva en ambientes con poca luz solar, podremos observar que sus hojas serán más pequeñas y tendrán un color menos brillante e intenso. El clima también afecta directamente el desarrollo de las raíces aéreas de la planta ya que en ambientes menos propicios producirá menos raíces aéreas.

Este tipo de ficus se desarrolla mejor en climas cálidos, ya que soporta muy bien el exceso de calor pero no el exceso de frío, en concreto las heladas o nieve. Por eso, si la cultivamos en exterior, es conveniente proteger la planta de las heladas.

Si la cultivamos en interior, mejor ubicar el ficus rubiginosa cerca de una ventana o puerta para que reciba la máxima cantidad de luz posible. También es importante protegerla se corrientes de aire provenientes del aire acondicionado o calefacción.

Riego y sustrato: En lo que afecta al riego, es conveniente mantener la tierra húmeda, aunque esta planta soporta bien cortos períodos de sequía ocasional. También es importante evitar el exceso de riego, principalmente cuando el ficus rubiginosa se cultiva en un interior. Conviene utilizar una maceta grande y con agujeros en la base para evitar la acumulación de agua.

El sustrato utilizado debe ser fértil, aunque esta planta no es excesivamente exigente en cuanto al tipo de suelo. Aun así es conveniente utilizar un abono ligero durante la etapa de crecimiento de la planta.

Transplante: Como ya hemos comentado previamente, el ficus rubiginosa es un árbol de porte grande, por eso, si cultivado en maceta, es importante realizar trasplantes de maceta con cierta frecuencia ya que la planta desarrolla una gran cantidad de raíces. El trasplante se debe realizar en primavera o verano, y en función del desarrollo de la planta, se recomienda realizar el transplante cada año y medio.

Poda: En lo que respecta a la poda, al igual que el transplante, la poda también debe realizarse en las estaciones más cálidas del año: primavera/verano. En esta épocas podemos podar la planta pero sin excedernos. Principalmente se se trata de una planta joven. Una vez realizado la poda, conviene dejar la planta tranquila para que se recupere.

Propagación: Se puede propagar por esquejes, o bien aprovechando las pequeñas raíces aéreas de la planta. En este caso se recomienda corte un acodo ya con raíces y plantarlo directamente en una maceta. La propagación es muy sencilla y se hace durante la primavera y el verano.

Curiosidades del ficus rubiginosa

Al romperse una  hoja o una rama del ficus rubiginosa, se libera una especie de líquido blanquecido conocido como látex. Este líquido es tóxico tanto por ingestión como por contacto, por eso, una vez realizado una poda en la planta conviene lavarse bien las manos.

El látex tiene múltiples aplicaciones comerciales pero además, ayuda la cicatrización de la planta y sirve para repeler a ciertos depredadores.

El ficus rubiginosa esta en la lista de las plantas con mayor capacidad para purificar el aire de productos perjudiciales para la salud.

Otros tipos de ficus: