ficus ginseng

Ficus Ginseng, una bella planta ornamental

Se conoce como Ficus Ginseng por el aspecto que adquieren sus raíces, bulbosas e irregulares, que en buena medida son aéreas, en otras palabras, se pueden observar ya que no están bajo la tierra. Este tipo de ficus puede crearse a partir del ficus retusa, microcarpa, nítida u otros tipos de ficus, ya que lo que realmente lo convertirá en el conocido ficus Ginseng es la técnica que se aplica a su cultivo.

Es importante destacar que el Ficus Ginseng no esta relacionado con el Ginseng, raíz medicinal que tiene diversas propiedades curativas y beneficios para el rendimiento físico y mental.

 

 

La planta del ginseng, aspecto

Planta medicinal ginseng

Ficus ginseng

Raíz del ginseng, planta medicinal con diversos beneficios físicos y mentales

 

 

 

 

 

 

 

De hecho el Ficus Ginseng es tóxico, por eso es importante que no se confundan ambas cosas ya que son plantas totalmente diferentes.

En lo que respecta el ficus ginseng, esta variedad se ha creado en los países asiáticos. Se trata de una planta de perenne, eso implica que si la planta esta sana estará siempre verde, no produciendo caída de hojas durante las estaciones de otoño e invierno. Sus hojas son alternas, de verde intenso y brillante y suelen medir hasta 9 cm de longitud, pero esto dependerá del tamaño del bonsai cultivado.

La corteza de la planta es de color grisáceo y liso, pudiendo alcanzar una base gruesa y una copa frondosa.

Como cuidar el ficus ginseng

Se trata de una planta que sufre mucho con las altas temperaturas por eso, en verano requiere riego abundante para mantener la tierra húmeda pero no encharcada, mientras que en invierno se debe regar menos, permitiendo que la tierra se seque un poco antes de volver a regar. Es recomendable pulverizar las hojas de la planta para que estas me mantengan bien verdes y vistosas.

Las plagas suelen crearse en las raíces aéreas de la planta cuando estas están demasiado encharcadas por eso conviene revisar de vez en cuando las raíces para controlar el desarrollo de plagas, de modo que si percibimos algo precozmente resultaría más fácil tratar la plaga sin que esta afecte al ficus ginseng.

También se recomienda abonar la planta con cierta frecuencia. Al menos un ves al mes desde el inicio de la primavera hasta la llegada del otoño ya que las estaciones estivales requieren mucha agua haciendo que se consuma rápidamente los nutrientes de la tierra, por eso se recomienda utilzar algún tipo de abono, ya sea de tipo universal u otros tipos de abono orgánico.

La maceta utilizada debe ser acorde al tamaño del ficus ginseng, en otras palabras, a medida que la planta vaya creciendo es necesario ir cambiando la maceta para que esta sea proporcional al tamaño de la planta. También es recomendable transplantar de vez en cuando para asegurarnos de que el sustrato donde se encuentra la planta es nutritivo.

La tierra es nutritiva cuando este compuesta por una mezcla de tierra para macetas, humus de lombriz, hojas secas en descomposición y grava porosa como tepojal.

La poda para controlar el crecimiento debe hacerse en verano, mientras que en invierno solo se debe podar las ramas dañadas. Así que, si se pretende moldear el bonsai, o evitar que aumente mucho de tamaño, se debe aprovechar los meses de verano para podar aquellas ramas que hayan “deformado” el “dibujo” original del bonsai.

Los ficus en general suelen desprender una sustancia conocida como látex, cuando se poda la planta o se rompe alguna rama. El látex que brota de sus heridas no debe ser removido ya que actúa como cicatrizante de la planta.

Por otro lado, se trata de una planta que soporta tanto el cultivo exterior como interior, sin embargo no le gusta recibir la luz directa del sol. El lugar ideal para cultivar el ficus ginseng es un rincón donde reciba luz indirecta, aunque abundante, además debe estar protegida de la corrientes de aire directas y evitar ponerlas debajo de los aparatos de aire acondicionado. De ves en cuando se la puede sacar fuera para tomar la lluvia.

Los ficus se reproducen mediante esquejes o estacas durante la primavera-verano.