El ficus Danielle tiene hojas pequeñas, similares a las hojas del ficus benjamina y pertenece a la  extensa familia Moraceae. Tiene sus orígenes en Asia, específicamente en India y Bali, sin embargo su cultivo se ha expandido a todas partes del mundo.

cuidados del ficus danielle

Se trata de un pequeño árbol perenne, cuyas hojas son pequeñas con forma ovalada y de color verde brillante que le confieren una gran belleza. El ficus Danielle produce unas pequeñas flores y frutos sin embargo éstos no destacan como elemento decorativo.
El ficus Danielle puede ser cultivado tanto en interior como en exterior, aunque es importante destacar que esta planta prefiere los climas cálidos y tiene poca tolerancia para los climas fríos.

Al igual que el ficus Danielle, existen otros tipos de ficus que también pueden ser cultivados tanto en interior como en exterior gracias a su gran capacidad de adaptación. En concreto, el ficus lyrata es un tipo de ficus muy fácil de cultivar y cuidar, ya sea en un jardín o en una maceta.

Características principales del Ficus Danielle

Temperatura recomendada: 15 a 22 ° C.
Higrometría: Atmósfera húmeda.
Exposición: Media sombra a Sol.
Origen geográfico: India, Filipinas y Malasia.
Dimensiones adultas: De 2 a 4 metros en el interior, hasta 30 metros en el exterior en su área de origen.
Crecimiento: Rápido.
Toxicidad: Sus hojas son tóxicas y su savia es irritante.

Es importante destacar que el ficus Danielle es una planta eficaz contra la contaminación y purificación del aire. En concreto son eficaces contra el amoníaco, el formaldehído, el xileno y el tolueno.

Cuidados del ficus Danielle

Es importante ubicar la planta en una zona bien iluminada ya que este requiere luz natural para su crecimiento y desarrollo. No obstante, se recomienda no colocar este ficus detrás de un cristal durante largo tiempo, directamente expuesto al sol, ya que eso puede  durante provocar quemaduras en las hojas.
El ficus Danielle se adapta perfectamente a temperaturas que oscilan entre 15 ° C y 22 ° C.

Si la planta es cultivada en interior, es recomendable sacarla ocasionalmente a la terraza o balcón  para que reciba luz natural directa.

Respecto al riego, es importante mantener la tierra húmeda en verano, aun que sin exceso, y en invierno conviene espaciar el riego para evitar el encharcamiento de la tierra y como consecuencia, provocar que se pudran las raíces. Para acertar en la cantidad de agua y frecuencia de riego, opta por, antes se regar verificar si la superficie de la tierra de la maceta ya esta seca o casi seca.
Recomendaciones: Elegir agua sin cal y nebulizar el follaje de la planta en los días más calurosos.

El cuidado del ficus Danielle es fácil, sin embargo existen una serie de dudas comunes que nosotros aclararemos en este post. ¿Preparados?

¿Por qué las hojas del ficus se caen?

Esto sucede cuando la planta esta estresada.  Si, las plantas también se estresan cuando nosotros las cambiamos con frecuencia de lugar, o cuando las ubicamos en zonas con poca luz natural o próximas a fuentes de corrientes de aire. El ficus Danielle es muy sensible a los cambios de temperatura.

¿Por qué las hojas de mi ficus quedan amarillas?

Las hojas amarillas, fuera del ciclo normal de la hoja de la planta, indica por un lado exceso de riego, que el el suelo encharcado puede sofocar las raíces del ficus. Las hojas amarillas también pueden indicar que la planta necesita más luz.

Para recuperar la planta puede ser recomendable cambiar la  maceta, utilizando un buen sustrato, fértil y con muchos nutrientes y buscar una nueva ubicación, con más luz natural.

Otros tipos de ficus: