El ficus citrifolia, también conocido como higuerón, pertenece a la familia moraceae del género ficus. Se trata de una especie perennifolia, cuyos árboles pueden alcanzar hasta 17 m de altura. Se trata de un árbol común originario de los bosques de Estados Unidos, Paraguay y México. El ficus citrifolia, en su hábitat natural o uno similar, crea una gran cantidad de raíces áreas y su altura puede llegar a superar los 20 metros de altura.

ficus citrifolia cuidados y cultivo
En lo que respecta a otras características del ficus citrifolia, su tronco es espeso y la corteza presenta un color marrón grisáceo o oscuro, en función de la edad del tronco. La copa del árbol tiene una aspecto de “globo” bien ramificado entre 4 a 9 metros de diámetro. Las hojas están concentradas en el ápice de las ramas y son simples, alternas, glabros (sin pelos) en ambas caras, coriacea (de consistencia rijida), ovaladas y oblongas (más larga que ancha). Las hojas más jóvenes y los brotes tienen entre sus nervios un color rojo metálico con nervaduras verdes bien marcadas.
Las brotes vegetativos de las ramas están protegidos por estipulaciones (tipo de hoja modificada) verdosas, de 1,2 a 2,5 cm de longitud. Los sicones (receptáculo carnoso y hueco, globoso, con una abertura apical y flores en las paredes internas, que forman frutales o semillas), surgen en los nudos de ramas desnudadas en pedúnculos (vástago o soporte) de 1 a 2,5 cm de longitud. Estos frutos tienen 1,5 a 2,5 cm de diámetro y se aplanan en los polos.

Consejos para el cultivo del ficus citrifolia

El ficus citrifolia tiene un crecimiento rápido y puede ser cultivado en cualquier lugar, siempre y cuando la temperatura media oscile entre 13 y 26 grados. Sin embargo, se trata de una planta muy resistente que puede soportar temperaturas mínimas de hasta 5 grados.
Puede ser cultivada a partir de 5 m sobre el nivel del mar hasta una altura de 1.650 m, apreciando índices de lluvias que varían de 770 a 2.500 mm anuales y bien distribuidos.
No es una planta muy exigente respecto al tipo de suelo, no obstante requiere un terreno que le permita profundizar las raíces y que mantenga bien la humedad del suelo. El ficus citrifolia se desarrolla bien sobre terrenos arenosos con un pH entre 5,5 y 6,7.  Aquí podéis descubrir otros cuidados para el correcto desarrollo del ficus, para garantizar la salud de la planta y una buena producción de frutos.

La germinación de las semillas tardan entre 30 a 40 días y el trasplante de las mudas se hace a partir de que la planta tenga unos 10 cm de altura. Una vez transplantados, el sustrato debe mantenerse húmedo y resguardados de la luz solar directa por un período de un mes aproximadamente. Después las mudas ya pueden quedar bajo pleno sol para potenciar su crecimiento.

En lo que respecta al sustrato, es recomendable que se utilice una mezcla con 50% de materia orgánica bien curtida, 20% de arena y 30% de tierra. La mejor época del plantío son en los meses más cálidos, en primavera y verano.

Los frutos del ficus citrifolia pueden ser consumidos al natural, en mermeladas o como acompañamiento de platos de carne, aunque su sabor no es tan dulce con los higos producidos por el ficus carica. También son utilizados en algunos platos típicos de la gastronomía autóctona de los países de donde son originarios el ficus citrifolia.

Por su fácil cultivo, desarrollo y cultivo, el ficus citrifolia también se emplea en muchos proyectos ornamentales y en proyectos de reforestación, pues sus frutos atraen y alimentan decenas de especies de pájaros y animales.

Otros tipos de ficus: